sábado, 22 de mayo de 2010

Hedonismo.


El hedonismo radical sostiene que todos los placeres físicos deben ser satisfechos sin ninguna restricción, mientras que el hedonismo moderado afirma que las actividades placenteras deben ser moderadas, para que así aumente el placer. En ambos casos el placer es la principal motivación del comportamiento.

Absetenerse para recibir tu dosis de placer cada x tiempo. Aprovechar y disfrutar al máximo.
Vivir con una raya la cual no podrás pasar. Estar bajo esa raya te mantendrá contento, con la satisfacción necesaria para vivir, pero sin embargo... ¿Qué ocurrirá si sobrepasas la raya? El placer absoluto. Sin embargo, cualquier persona con un mínimo de experiencia sabrá que todo trae sus consecuencias, que no hay mal que por bien no venga, y es entonces cuando el miedo te hace replantearte la situación.

Pensar en el futuro o vivir el segundo.
Abstención o placer absoluto.

Como la vida misma.


Y eso es. La vida no es más que un montón de personas cuadriculadas fingiendo ser diferentes, fingiendo tener arte.
Y los verdaderos artistas, la gente diferente, fingen ser cuadriculados.
Todo es un círculo vicioso demasiado complicado como para entenderlo.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Nuevo diseño :)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Buscando paz.


Mis dedos se deslizan velozmente al compás de la lluvia golpéando el cristal, con el mismo ritmo con el que los granizos rebotan contra el gélido suelo.
Y mientras una de mis canciones suena creando el ambiente perfecto, las ideas fluyen como si de un mantantial se tratase.
Pero resulta tan difícil darles forma...
Como si de una silueta lejana se tratase, de una silueta que quiero identificar, aparecen mil y un temas sobre los cuales escribir, con un par de frases cada idea, pero no más.

Pero no, no consigo concentrarme en vislumbrar más alla de la silueta. Resulta extremadamente difícil, imposible quizá, la idea de mantenerte al margen de tus problemas durante 20 minutos. 20 minutos para dedicarse a escribir, y aislarse. Aislarse de todo y joder, quiero aislarme.
¡En este mismo instante quiero desaparecer! Pero no puedo ni maginarme en la literatura.
¿Qué puedo hacer?

Y una vez más, el fuego del mechero aparece, prendiendo así la hoja que envuelve mis 15 minutos de completa serendidad. El aroma de las hierbas "aromáticas" penetra en mis pulmones.

Oh Dios, al fin.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Y ahora que no te tengo,
pienso en todo el tiempo perdido
que perdí ... contigo.
Pues por amarte ciegas yo
no escuché y me lancé
al vacío por amor.
Todos me dijeron,
todos me advertían,
que hay flores que tienen espinas...

domingo, 25 de octubre de 2009



Es increíble como las personas pueden disfrutar de lo prohibido.
Como la excitación y la adrenalina invaden tu cuerpo con sólo escuchar esa palabra.
La satisfación al ver en nuestras manos algo que era intocable, inalcanzable.
El gozo de tocar aquello que no deberíamos tocar.
La satisfacción de recorrer el cuerpo de esa persona, a sabiendas de que es un error.
Ese bienestar interior que te produce la sensación de romper las reglas, elegir tu camino, ser libre.
Y la perturbación que puede causarte obtener lo que sea que deseas.

Por eso siempre se debe estar rozando lo prohibido.


Camina por las calles de Manhattan, sola.
Camina mirando el suelo, sin observar las miles de caras que pasean junto a ella.
Probablemente ninguna de esas caras quiera saber su historia, probablemente ninguna de esas caras quisiera contar la suya propia.
En una zona de burdeles y bares de mala muerte donde la gente va a ahogar sus penas en alcohol, no suele haber muchas historias merecedoras de ser contadas.
Su historia es diferente, piensa ella. Ninguna chica puede sufrir tanto como ha sufrido ella.
Pero eso también lo piensa la chica que se chocó hace cinco minutos, o con la que se cruzará en cuatro pasos.

Se seca una lágrima mientras entra a "Donde lloran las sirenas", se sienta en un taburete en la barra, y pide un vaso de whisky.
Pobre chica solitaria que esconde su llanto en aquel trago.
Un llanto incomprendido fácilmente comprensible.
Tan fácil, que con que os diga una palabra ya sabréis la angustia, pena, impotencia y dolor que se puede llegar a obtener con ese sentimiento.
Desamor.